Se trata de coger un coche extremadamente potente, añadirle todavía un poco más de potencia; reducir el peso; equiparlo con una suspensión rebajada, más rígida y ajustable; e instalar en su carrocería unos cuantos aditamentos de fibra de carbono. Los datos del Mercedes SLS Black Series son los siguientes: el motor 6.2 V8 ahora desarrolla 631 CV a 7.400 rpm y 634 Nm a 5.500 rpm –lo cual supone un aumento de 60 CV… y, curiosamente, una disminución de 16 Nm